La secta del partido humanista y silo
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 EL VOCABULARIO de sectas en general y secta de silo en específico

Primera Versión de Julio, 2001.

Rubén Palma

Introducción al Vocabulario

1) El Vocabulario da la bienvenida a toda persona que llegue a sus líneas. En esto no se hace excepción. De manera que, y para evitar malentendidos y enojos, se reitera calurosamente la invitación a sectarios de todo tipo, incluyendo aquellos relacionados con la secta de silo.

2) El Vocabulario invita en el mismo tono amigable a todos sus visitantes y, naturalmente, también a los sectarios que hallan encontrado valiosa información en esta página web, a que propaguen la existencia del Vocabulario. La diversidad de ideas y opiniones es un bien que sirve a todos por igual.

3) El Vocabulario es en principio general y extensivo a todas las sectas. Si se centra en la secta de silo, es porque ésta se presta maravillosamente como ejemplo didáctico.

4) El Vocabulario está basado en una experiencia de varios años. El autor admite, no sin la correspondiente porción de bochorno, haber participado en la secta del argentino silo en diversos períodos comprendidos entre mediados de 1972 y mediados de 1983. Como nota simpática; fue Eduardo A. M., un muchacho de Santa Fe, Argentina, ex-participante de la secta, que indirectamente gatilló la elaboración del Vocabulario. El 25/05/01 envió Eduardo A. M. un mail al autor indagando por las experiencias de éste en la secta. Y como los relatos de experiencia aceptan muchas formas de expresión; bueno, salió un Vocabulario... una definición de palabras después de haber pasado por una secta.

5) El Vocabulario rechaza el esquema clásico de presentación en orden alfabético –y prefiere un orden mas o menos temático–. Por ser el sectúpido el cabeza y/o dueño de una secta, entonces se presenta primero al término sectúpido. Luego se sigue a secta y así siguiendo hasta llegar a términos un poco mas intrincados como PAJA, SILO, Silito, Resentimiento, etc.

6) El Vocabulario considera a sectarios o silópatas específicos como insignificantes en este contexto. Y por esa razón sólo sectúpidos, algunos, son mencionados con nombres y apellidos.

7) El Vocabulario es dinámico y por eso no definitivo. Sus términos se entrelazan, por la sencilla razón de que la realidad misma los entrelaza. El Vocabulario será en el futuro reformulado y/o ampliado. Nuevas versiones serán puestas a disposición del público en este sitio: www.humanoidex.com

8) El Vocabulario recuerda con amabilidad a sus lectores que... !el que cree que un chiste es un chiste y lo serio es serio... no es capaz de entender ni lo uno ni lo otro!

¡Adelante!

 EL VOCABULARIO

Sectúpido:

Al parecer no existe término denominativo para el cabeza y/o dueño de secta.

Por lo tanto El Vocabulario define: Sectúpido = Cabeza/dueño de secta.

Personaje que refleja lo mas infame de la historia de la humanidad y lo peor de la sociedad actual.

El sectúpido se presenta a sí aportando, cambiando el mundo para mejor; tal es el caso de silo. Pero en realidad, el sectúpido refuerza todo aquello que envilece al ser humano; mediocridad y oscurantismo.

El sectúpido es tal porque desde el comienzo se ha entronizado como el ser absolutamente superior a todos los miembros de su secta.

IMPORTANTE: El "nivel" del sectúpido es, por designio propio, inalcanzable por los participantes de la secta, que están per secula condenados a "aprender" y a "seguir".

Esta legitimación original se basa en visiones espectaculares, adopción de apodos mesiánicos, práctica de la auto propaganda, posturas aparatosas y melodramáticas, uso de patrañas; a menudo llamadas "técnicas", presentación de grandes causas, etc.

Mas tarde, el juego sucio para con los críticos y participantes destacados no sectarios, será una manera efectiva de conservar la posición de sectúpido.

Variados son los rasgos que revelan a un sectúpido como tal, pero el más obvio es la infalibilidad egópata que se atribuye a sí. El sectúpido no se equivoca nunca. Todo lo que enuncia es doctrina y, cuando menos, muy correcto. Esto refleja una personalidad aún ligada a fases infantiloides. Y –demás está acotar–, la infalibilidad de personas, religiones, filosofías, visiones, etcétera, están en el centro del fanatismo ignorante y criminal de todas las épocas.

En cuanto a la relación sectúpido-secta: El único que tiene planes y delirios visionarios en la secta es el sectúpido. El grupúsculo de sectarios es considerado sólo como un rebaño útil a estos planes y delirios.

IMPORTANTE: El sectúpido considera cualquier acto de individuación de miembros de su rebaño como un acto atentatorio a sus objetivos. Su argumento se rige por el siguiente principio: "Es mi secta y yo mando aquí".

Finalmente; el sectúpido genuino es siempre un truquero "caradura". (Ver Chanta).

  

Secta:

Término (originario del latín) introducido al lenguaje sociológico en el siglo XIX por un ilustre pensador alemán. Desde entonces han germinado un sin fin de variantes del término intentando cubrir las variadas e innumerables formas de sectas. Y por esta razón, no compensa el esfuerzo explayarse en profundidad. Suficiente es apreciar la utilidad del término para identificar a grupúsculos sórdidos y autoritarios, relegados a una visión simplista ("doctrina") y totalitaria del mundo.

DEFINICIÓN DEL VOCABULARIO: Una secta es un grupo/rebaño creado por un sectúpido, con el fin de satisfacer los propósitos de éste.

Ejemplos recientes y actuales de sectas férreamente dirigidas por un sectúpido: Los Adoradores de la Cobra, Los Comunitarios, La Iglesia del Pueblo, el partido humanista de silo, Jinetes del Fuego Invisible, Santos de la Antepenúltima Hora del Desierto de Utah, etc. (Ver, mas adelante en este texto, Fecalosistema).  

Sectario:

Militante en cuerpo y espíritu de una secta. De lo cual se desprende que NO todos los militantes de secta son necesariamente sectarios.

Persona que rige su existir; o sea conducta y experiencia, por los designios "doctrinarios" de un sectúpido.  

 

silo:

Apodo de toque mesiánico, con el cual se autodenomina Mario Rodríguez Cobos, sectúpido argentino, oriundo de Mendoza.

silo hizo su aparición oficial como sectúpido mesiánico en 1969; vestido de blanco y portando una corona de flores en la cordillera de los Andes, en cuyas montañas, según él y sus panfletos, había meditado varios meses en una ermita de piedra.

Según el panfleto titulado: silo y su enseñanza popular (Bueno Aires, Marzo-Abril de 1970), el apodo alude a la palabra Shiloh del Antiguo Testamento. ¡Entre otros extravagancias insólitas, el panfleto compara a silo con Jesús y a Jerusalén con Mendoza! Ahora es un verdadero misterio, cómo una palabra hebreo-bíblica del Medio Oriente mesopotámico y de varios siglos A.C., puede terminar funcionando como apodo de un sectúpido mendocino. Una plausible explicación radica en algún tipo de visión espectacular, no descriptible desde el aparataje verbal de estados normales de conciencia.

IMPORTANTE: La pintoresca conducta de silo no puede ser entendida sin tomar en cuenta los rasgos psicológicos de la Nación argentina. Si bien este gran país americano ha producido renombradas figuras, que ciertamente han aportado a la herencia cultural de la humanidad, también es conocido como la cuna por excelencia del Chanta. (Ver próximo punto).

 

Chanta:

Término argentino, creado por la sabiduría popular, para identificar a un personaje característico de la sociedad argentina.

El parentesco fonético y de significado sugiere la posibilidad de que chanta sea una abreviación de charlatán.

Un chanta es básicamente un "caradura"; pocero, truquero y que aparenta saberlo todo. Su relación con el entorno es en términos decididamente utilitarios.

Si bien de fuerte carácter local, el término chanta se ha internacionalizado, siendo conocido y usado en los países de habla hispana; aplicándosele casi exclusivamente a personas de origen argentino.

 

Silópatas:

Los adoradores de silo. (Ver Silito).

Estrictamente hablando, no todos en la secta de silo son silópatas. El auténtico silópata se distingue por su sumisión y devoción incondicional a la persona de silo. Entre los silópatas más acérrimos existe una explícita competencia en torno a quien puede alcanzar nuevos niveles de rastrerismo y servilismo. Y los hay aquellos, que con gran orgullo afirman en frente de quien quiera y pueda oírlos; que ellos no piensan, que ellos obedecen las órdenes y los deseos de su adorado sectúpido.

No es "el sistema" el enemigo declarado del silópata, sino el tiempo. Mientras más tiempo pase inmerso en la silopatía más difícil le va a ser funcionar desde su propia personalidad. ¿Qué va a hacer en un mundo que no es capaz de comprender desde sus propios pensamientos? Situación ilustrada magistralmente en cuento de Herman Hesse "El viejo loco de los bosques".

El silópata es después de todo ser humano, con un mínimo de ratios a su disposición. En momentos afortunados se da cuenta de la mediocridad y oscurantismo sectario que lo rodea. Pero se resigna, aceptando su triste situación como una premisa determinada por algún poder superior (personalizada en la figura de su sectúpido).

Con recurrencia cíclica lo acosa una urgente y tentadora necesidad de retirarse de la secta - para siempre. Cuando finalmente se atreve, pone cuidadosamente un pie afuera. Pero se aterra ante la sola idea de vivir con ambos pies fuera de la secta... en "el sistema". Entonces, y con la sensación de ser juzgado por ese poder superior, se concede a sí una tibia pausa. Finalmente, desganado, con la cabeza gacha, a sabiendas que no va a cambiar nada en sí ni en nadie, vuelve a participar de reuniones donde todos están de acuerdo, a aplaudir las nuevas ocurrencias de silo y a repartir panfletos cuyo texto él no ha escrito. ¡Y todo esto aparentando ser feliz!

Importante: El auténtico silópata muestra avanzados estadios del síndrome SILO (ver próximo párrafo). 

 

SILO:

Síndrome de Incapacidad Lúdica Obsesiva (no confundir con silo, el apodo mesiánico de Rodríguez Cobos).

Anomalía propia del mentar rebañista y la dependencia psicológica hacia el sectúpido. En la medida en que el sectario se rebañiza pierde el sentido del humor. Llega un punto en que el pobre es incapaz de desenvolverse con normalidad en grupos humanos - en otras palabras; se desadapta. No es capaz de conversar de manera normal, como la gente del "sistema"; predica y arenga constantemente, intenta convencer a otros con trucos retóricos para él geniales y que repite de manera obsesiva. No participa espontáneamente de contextos sociales; él "infiltra ámbitos" y categoriza sus nuevas relaciones en posibles sectarios (como él) - o "contras" (en contra de él).

Habla en términos grandiosos y se ve a sí como héroe salvando al mundo de inminentes desastres y/o como protagonista de misiones redentoras sin parangón en la historia de la humanidad.

ADVERTENCIA: Al ser contradecido, sobre todo si el sectúpido es criticado, la víctima de SILO (silofítico) puede alterarse y hasta violentarse con sorprendente facilidad. En estos casos se recomienda mucha comprensión y -sobre todo - humor.

Las reacciones alteradas y violentas se deben a que el yo psicológico bajo la influencia de SILO es débil y susceptible.

Como es característico en otros tipos de neurosis obsesivas, el silópata trata por todos medios de mostrar lo contrario de su pobre realidad interna. Se lo observará, por ejemplo, tratando de irradiar paz, fuerza y alegría de manera pocera y forzada (obsesiva). Del mismo modo, en la medida en que subyuga su propio pensar al del sectúpido y se anula como individuo, se lo podrá observar gesticulando como "sabelotodo" y "gran gestor" del cambio del mundo, etc.

 

Silas:

Apodo, de obvia función ridiculizante, que identifica a silo.

Usado fuera de la secta silópata; en contextos coloquiales y en la internet.

Con toda probabilidad originario del relato "Herren Krishna, fisher kampf, golden ravioli" - escrito por Lázaro Covadlo. En el mencionado relato, Silas Louis Mariam Rodgers-Coobs es un sectúpido demente, dictatorial y, mas encima, caníbal, que deambula en un desierto de Norte América con la intención de devorar a toda su familia sectaria.

 

Carisma:

Otro término (originario del griego) popularizado por el mismo, ilustre pensador alemán que en su tiempo definiera secta.

Significa, a grandes rasgos, autoridad religiosa. Hoy se aplica el término a personas consideradas como poseedoras de gran magnetismo personal.

Para el sectario no existe nadie más carismático que su objeto de adoración; el sectúpido, al cual atribuye todo tipo de habilidades y poderes que colindan con lo sobrenatural.

Lo paradojal del carisma de los sectúpidos es que vistos desde fuera aparecen como personas desequilibradas, falsas y hasta poco inteligentes.

CLARO EJEMPLO: Las imposiciones de manos de silo; en caso de ser éstas filmadas y mostradas a gente exterior a la silopatía (ver Silópatas), no pasarían de ser actos payasezcos - desprovistos de toda inteligencia y carisma.

Charles Manson es también un muy buen ejemplo. Imponente era su carisma como sectúpido y la ciega obediencia de sus sectarios alcanzó horrorosos extremos. Pero fuera de la secta, a Manson se lo conocía como "Charlie", un hippito californiano de los muchos, siempre "volado", destartalado, medio loquito y sin una gota de carisma.

El tiritón de Jim Jones, con sus ojazos de rumiante, es también una caricatura de mesías al ser expuesto al testimonio revelador de los documentales de la época. Un pobre diablo; pero muy sabio y poseedor de gran-carisma-gran frente a sus discípulos.

 

Rebañismo:

La curiosa y autodestructiva necesidad del sectario de disolver el propio yo en algo mayor a él; en algo que no sólo lo incluye, sino que lo anula como individuo. Esto es fácilmente observable en los gestos y vocabulario de los silópatas, que tienden a una notoria uniformidad.

Es habitual que eviten decir "yo pienso" - prefieren "nosotros pensamos", "desde nuestra manera de ver las cosas", "los nuestros" o "para nosotros las cosas son así" etc.

Dos notorios aspectos del rebañismo:

1) La sumisión de las facultades cognitivas; elaboradoras de pensamiento y procesadoras de experiencia a los erráticos puntos de vista ("doctrina") del jefe del rebaño; el sectúpido.

2) La actitud vigilante, esbirrezca, para con el resto del rebaño. Todos los que se diferencian conductualmente pueden llegar a ser potenciales enemigos o "contras" (en rigor; un reflejo generalizado de los temores del sectúpido).

Desde estas posiciones, los sentimientos de solidaridad o amistad entre individuos son desplazados para dar paso a la enajenación rebañista.

 

SILAS:

Síndrome de Imitación Lacayo-Arrastrada a silo (no confundir con el sectúpido caníbal de "Herren Krishna, fisher kampf, golden ravioli")

Fenómeno de imitación a silo; clásico elemento conductual de grupúsculo psicológicamente marginal.

Conducta del sectario de silo que es muy apreciada por el sectúpido, que a menudo premia al sectario con sonrisas y palmadas en la espalda.

A un nivel mas profundo; la oprimente orfandad psicológica que con frecuencia asalta al silópata, por haber renunciado a su yo, lo lleva imperiosamente a buscar figuras arquetípicas de identificación. Y como el rebañismo de la secta le permite sólo una identificación posible; el sectúpido, no le queda al afectado por SILAS otra alternativa psicológica viable que aferrarse a la imagen de su objeto de adoración sectupidal. (Ver Silito)

 

Silito:

Víctima del síndrome SILAS.

Caso tragicómico de silópata, que no sólo gesticula como silo, pero que se experimenta a sí como siendo silo; transformándose así, en otro de los tantos silitos de la secta.

En las mujeres SILAS adquiere ribetes barrocos: fumadera descontrolada, vestimenta que tira a varonil, con lenguaje y gesticulación desmesuradamente amachados. Contrario a lo que observadores foráneos tienden a creer, la comicidad de este fenómeno en versión femenina no es premeditada.

ALARMANTE: Estudiosos han observado deformaciones falomórficas del órgano clitorial en silitos de sexo femenino. Se investiga a todo vapor, la posibilidad teórica de una reversibilidad del fenómeno.

El silito se imagina evolucionando, elevándose y alcanzando niveles superiores de conciencia en la medida en que imita y logra ser una copia de su sectúpido. Este trágico espejismo mantiene la siguiente lógica; que negándose a sí, siendo otro, se alcanza un "estado o nivel superior". El problema radica en que la misma lógica exige la definición de un "estado o nivel inferior", que no puede ser otro que el silito mismo. Lo cual, obviamente, no puede resultar en otra cosa que en un proceso de inferiorización del yo, de auto-inferiorización de la personalidad.

AXIOMÁTICO: El silito, mientras más imita a su sectúpido, más inferior se siente.

Proporcionalmente inversos en el silito, o sea esquizoides, son los dos siguientes elementos:

1) La dureza y el sabelotodismo que aparenta frente a los participantes nuevos de la secta.

2) El servilismo rastrero y la total anulación de sí con que se presenta ante su ídolo sectupidal. Ante su sectúpido, el silito es un blandengue que no sabe nada.

En casos extremos, el silito se comporta como un vulgar matón hacia los escalafones inferiores de la secta, ya que necesita demostrar "nivel" (que él confunde con poder) - para salvar los restos de su propio yo inferiorizado.

La necesidad de demostrar "nivel" es otra obsesión del silito. Y como está obligado a aparentar mucha paz, fuerza y alegría hacia fuera de la secta, vuelca las agresiones de su miserable existencia en los otros miembros de la secta; ensañándose con los que regularmente caen en desgracia, "aserruchando el piso" a sus conrebañistas, incitando y participando en purgas e inquisiciones, etc.

 

Demonización:

También llamada satanización. No es otra cosa que el clásico truco del sectúpido, para simplificar el mundo de sus sectarios.

El sectúpido no se puede legitimar por sus propias cualidades o por la inteligencia de su mensaje. Por esa razón necesita crear un enemigo poderoso y presente en todo momento y lugar. Ejemplo: Para los silópatas "el sistema" es la causal de los males del mundo moderno.

En última instancia; la demonización es una herramienta estupidizante operada por el sectúpido. Mientras más cree el sectario en ese enemigo abstracto que combate cotidianamente, más simplón y fácil de utilizar se vuelve.

La demonización admite un amplio espectro de variantes; una bastante apetecida por sectas de pocos recursos imaginativos es "el acabo de mundo", para el cual hay que prepararse. silo también usó está variante en la formación de su secta. Muchos de los silópatas de ese período inicial, han "olvidado" voluntariamente "la caída del sistema" para la cual silo, en los años setenta, los preparara buscando barcos rescatadores y planeando refugios de emergencia. Ahora luchan, con mucha paz, fuerza y alegría, contra un sistema que a pesar de la profecía no se cayó - y sigue vivito y coleando, en pie.

 

"El sistema":

Demonización utilizada por sectúpidos de poca monta; entre ellos, no podía faltar, silo. La vaguedad del termino provoca asociaciones con el sistema solar y los sistemas de Braille y Morse.

Existe constancia reciente de personas que han entendido, que los silópatas son algún tipo de secta naturalista, en lucha declarada contra el sistema binario de las computadoras.

Cabe mencionar, que el antagonismo al "sistema" es elemento fundamental en la definición de identidad de grupos marginales y violentistas.

En USA, la actitud "anti-sistema" es observable en grupos racistas de supremacía blanca.

En Europa se advierte el mismo fenómeno entre agrupaciones de adolescentes que destrozan casetas telefónicas, vitrinas de bancos y locales de la cadena Mac Donalds burgerbars para demostrar contra el "sistema" y la globalización.

Por tratarse de un elemento central de la superstición silópata, El Vocabulario será un tanto extenso en su tratamiento de "el sistema". Mas adelante, en el punto Fecalosistema, se verá detenidamente el real origen de la noción. Se adelanta aquí, que es a primeras curioso que, para los silópatas todos –menos ellos– sean "el sistema"

silo ha empleado "el sistema" con variada intensidad durante su carrera de mesías sectupidario; por ejemplo, lo hizo prácticamente desaparecer en los años de la tan falluta como apolítica "comunidad". Mas tarde, y para dotar de un mínimo de ideología al artificial partido humanista, "el sistema" fue convenientemente resucitado.

Lo general e impreciso del término es fundamental para crear la superstición acerca de un ente maligno y omnipresente, al cual es necesario combatir. La superstición es útil a los planes del sectúpido; estupidiza, favoreciendo la cohesión rebañista.

Con "el sistema" se pretende presentar una sociedad, cuyo único propósito es la deshumanización. "El sistema" intenta arrebatar lo humano de los seres humanos. Y - siguiendo el discurso - por suerte existen las huestes de silo, que combaten esta deshumanización, y hacen todo lo posible para que, en esta desigual y heroica lucha, el ser humano conserve su humanidad.

El silopataje ve y siente la imprecisa visión que le implanta su sectúpido: La sociedad (muy generalmente hablando), o sea el producto de milenios de evolución científica y social, es en realidad "el sistema"... que deshumaniza a cada uno de sus miembros. Siguiendo la lógica, "el sistema", por alguna razón, estaría empeñado en autodeshumanizarse.

Si "el sistema" que silo y sus adoradores describen fuera una constante histórica, el ser humano no habría dejado nunca de ser un primitivo homínido. No se habrían implementado nunca escuelas públicas ni vacunas, para respectivamente educar y evitar plagas. Y demás está imaginarse un hipotético estado del arte, de las artes, si "el sistema" deshumanizante fuera inherente a todas las sociedades humanas de todos los tiempos.

Entonces la pregunta inevitable –e incontestable– es: ¿Cuándo surgió "el sistema", que deshumaniza al ser humano? Puesto de otra manera: ¿Desde cuándo "el sistema" ha sido "el sistema"?

Sólo queda un pobre argumento: Que en "el sistema" algunas personas y organizaciones de personas son "el sistema" (los deshumanizantes) –y, correspondientemente, otras no lo son. ¡Aja! De pronto "el sistema" se achica y encoge como la ropa de mala calidad al pasar por la máquina lavadora.

Entonces... ¿Quiénes son los que constituyen "el sistema"; los demonizados (los buenos e inofensivos quedan por ahora fuera de la discusión)? ¿Son las multinacionales actuales "el sistema"? ¿Es el equipo de ingenieros que desarrollan un nuevo tipo de combustión, los microbiólogos que crean una nueva medicina, los periodistas que lanzan noticias? ¿Son los bancos, que prestan dinero para invertir en países en desarrollo... los bancos, con sus cajeros, secretarias, chóferes, guardias, técnicos, en computación, personal de aseo, etc? ¿O son solamente los dueños de los bancos... los accionarios? ¿Y entre ellos los accionarios mayores; los fondos de pensiones, por ejemplo (como es el caso en varios países europeos)? ¿"El sistema" es quizás el negocio de abarrotes de la esquina, el de don Pepe, que vende gaseosas producidas por los grandes fabricantes de bebidas de fantasía? Esforzando la imaginación, se puede ver al "sistema" en el heladero callejero, que intenta vender sus helados de agua con anilinas y sabores artificiales. Otra fácil posibilidad de identificar al sistema, es siempre el policía que patrulla o dirige el tránsito. No es posible argumentar contra una superstición, y por esa razón no es fructífero continuar.

Aparte... en su realidad cotidiana, el silópata está acostumbrado a subyugar sus decrecientes facultades intelectuales y evita obstinadamente hacerse preguntas que lo puedan obligar a pensar. ¿Para que?, si los panfletos de silo ya han pensado todo por él –y lo han dotado del elixir mágico, que le permite ser muy, pero muy humano mientras el resto del mundo se deshumaniza–. (ver PAJA).

El uso febril que hacen las sectas de la noción de "sistema", de mundo externo oprimente, manipulador y malvado invita a hacerse la siguiente PREGUNTA: ¿A qué o quién se está aludiendo cuando se habla del "sistema" en sus distintas formas? (Ver, próximo punto, fecalosistema).

El fecalosistema - la génesis del "sistema":

Término introducido por El Vocabulario, que asocia organizaciones sectupidal-rebañistas con la materia fecal desechada por un sistema procesador viviente.

Desde otro punto de vista: Todos los circuitos procesadores generan algún tipo de residuos o sencillamente, como es el caso del cuerpo humano; fecalia.

En el plano de la conciencia colectiva humana, los circuitos de ideas de todas las épocas crean, llevados por la necesidad de depurarse, sus propios basureros, "lugares" de deposición de materia residual, de fecalia espiritual. Estos "lugares" son las sectas o fecalosistemas.

ANALOGIA: El correlato material de las sectas son los tarros basureros.

Desde una perspectiva mayor los fecalosistemas son necesarios para producir la polaridad que lleva al entorno a definirse en dirección contraria, por necesario rechazo o simple desprecio

EJEMPLO: La higiene personal y social; digamos la limpieza, es impensable sin el hecho inevitable de los desechos humanos y sus últimas consecuencias contaminantes. En el plano del espíritu, los conceptos y acciones realmente liberadoras se definen también gracias a un instintivo rechazo a la naturaleza fecálica del pensamiento sectario.

Volviendo a la secta de silo como objeto ejemplificador. Si bien es el sectúpido, que ha inventado al "sistema" para su propia conveniencia, éste se transforma en una imperiosa necesidad psicológica para el silópata, que necesita creer, sentir que hay algo mucho peor que la miserable realidad que lo envuelve. "El sistema" de los silópatas es un ejemplo clásico del mecanismo de compensación de la conciencia humana en aprietos.

Sin este "sistema" imaginario, el silópata se vería enfrentado a su real "sistema"; el fecalosistema del cual él es arte y parte.

La situación no está exenta de comicidad; los silópatas, al calzar ellos con su propia descripción del "sistema", SON el mismísimo "sistema" que critican.

REPETICIÓN: La realidad del miembro de una secta es miserable. Todo lo que en la sociedad abierta es permitido, a él le es denegado. En las sociedades abiertas, la participación de los ciudadanos en los procesos de decisión es una realidad creciente.

Para el sectario la participación está limitada a la "libertad" para llevar a cabo los planes del sectúpido.

Se podrían hacer libros enteros con ejemplos, pero, para no saturar la lectura, El Vocabulario se limitará a los dos a continuación:

EJEMPLO: Todo lo que dice silo es "doctrina", hasta las incoherencias más estrafalarias. silo habla aún en contextos informales, y el silopataje no activa una sola neurona, absorbe todo pasivamente asintiendo embelesado, anotando y grabando lo que considera el "último material a estudiar". Este "material" es indiscutible y desde ya regulador del pensamiento y acciones del sectariado silópata.

PREGUNTA: ¿Dónde en la sociedad abierta se recibe "doctrina" de esa manera? ¿Acaso en las universidades, en los puestos de trabajo, en los partidos políticos, en las asociaciones de intereses...?

RESPUESTA: Sólo en las sectas sucede esta aberración. Sólo en las sectas se acepta como dogma todo lo que sale de la boca del sectúpido.

OTRO EJEMPLO: silo es infalible, por lo tanto incriticable. No se ha equivocado nunca. Todo lo que silo ha hecho y dicho ha sido acertado. Y aun peor: El futuro pensar y accionar de la secta está en manos de él; que hace y deshace con ésta, su indiscutible propiedad.

Para el anulado sectario, silo nunca ha lanzado profecías erráticas, elaborado técnicas disparatadas y hasta nocivas, implementado estrategias inoperantes, despilfarrado tiempo vital y enormes dineros en panfletajes tan desubicados como infructuosos, etc.

PREGUNTA: ¿Dónde en la sociedad abierta hay líderes infalibles... exentos a toda crítica?

Cabe preguntarse si el silópata alguna vez lee un periódico de esos que se venden en los kioscos. En un periódico del "sistema", podría fácilmente constatar, que los líderes políticos más importantes del planeta están sujetos no sólo a una constante crítica, sino que también a sátira.

RESPUESTA: La sociedad abierta, "el sistema" del silópata es de lejos más humorístico y libre que sus residuos psicológicos; las sectas.

La situación no está exenta de cierta comicidad; los silópatas, al calzar ellos con su propia descripción del "sistema", SON el mismísimo "sistema" que critican.

REPETICIÓN: Los miembros de un fecalosistema, se ven sujetos a condiciones infinitamente más denigrantes que las existentes en la sociedad abierta, el mundo normal. Situación sin lugar a dudas patética... como lo es la existencia dentro de una secta. Por esa razón el sectario necesita creer en algo mucho peor para compensar su realidad: "El sistema".

  

PAJA:

Panfletarismo Auto-Justificante y Agresivo

Conducta fuertemente adictiva, que lleva al silópata a buscar la constante confirmación de que efectivamente está salvando al mundo; ya sea de la deshumanización, del caos del sistema, del resentimiento y la venganza, del sueño de los bajos niveles de conciencia o de la muerte eterna.

PAJA es, desde un punto de vista más rígido, una variante del síndrome SILO (Síndrome de Incapacidad Lúdica Obsesiva).

Como toda conducta compulsiva, PAJA surge de un conflicto interno; de la frágil premisa psicológica de que los panfletos del sectúpido, per se, hacen al silópata mejor al resto de la humanidad.

Según la lógica sectaria, el oficio de salvador del mundo puede ser solamente ejercido desde una posición de superávit de recursos espirituales. Puesto en otras palabras: No se puede andar dándoselas de salvador... si se es igual o peor al resto de los seres humanos.

Los patéticos resultados de los esfuerzos invertidos en el eterno panfleteo - sumado a la inutilidad de las siempre cambiantes "técnicas" - llevan al silópata a estados maníaco-depresivos. No es fácil para la conciencia encontrar una explicación, al porqué la gente común y normal no quiere ser salvada o humanizada por el silópata.

Los que rechazan las reiteradas ofertas de salvación, se transforman a los ojos del silópata rápidamente en "el sistema"; el enemigo abstracto contra el cual él lucha a diario. Esta agresividad lo lleva a resentirse contra aquellos que lo rechazan y contra los que, después de haber participado en ésta, abandonan la secta. Más intensa aún es la agresividad dirigida a los ex-participantes, que critican o hacen mofa de la secta o del sectúpido. (Ver Resentimiento).

Los silópatas adictos a PAJA, pueden usar incontables horas en "intercambios de experiencias", cuyo único fin es explicar con lujo de detalles como tal y tal persona ("contacto") reaccionó de tal y tal manera -positiva siempre- a un panfleto o frase cliché de silo.

La ilusión de que los panfletos de silo son elogiados por personas fuera de la secta, es generadora de placer justificante; el punto culminante de la conducta PAJA.

Fácil es inducir, que PAJA, por su efecto aliviante pero no permanente, no puede en si resultar en una satisfacción real. (Ver Resentimiento).

 

Panfleto:

Todo "material" de difusión, interna o externa, producido por una secta.

Panfleto son también las pantallas con que se disfrazan las sectas; institutos, centros de estudio, partidos políticos, asociaciones de cultura y/o beneficencia, etc.

En las sectas todo "material" es producido por el sectúpido o está sujeto al beneplácito de éste.

AXIOMÁTICO: Cuando una secta habla de dialogo o discusión está mintiendo a propósito; su verdadera intención es el panfleteo unidireccional; desde ellos hacia afuera.

La acomplejada necesidad de ciertos sectúpidos de ser aceptados por los ambientes pensantes serios, como aportadores de grandes ideas, los lleva a intentar darle a sus panfletos un aire de profundo estudio académico. (Ver PEO).

En la estricta realidad, el diálogo y la discusión son temidos y evitados por las sectas, porque al ser practicados correctamente llevan inevitablemente a la autocrítica. La secta, por ser un fecalosistema (ver definición de este término mas adelante), sólo puede ser panfletaria.

¿Se ha visto alguna vez una universidad o un grupo de investigadores, que opere con slogans elaborados sólo por una persona? La secta, al contrario de las instituciones serias, opera con slogans panfletarios.

EJEMPLOS de slogans panfletarios de la secta de silo:

silo es bueno

A humanizar la tierra

Nada tiene sentido en la vida si todo termina con la muerte

El sufrimiento lleva a la enfermedad y la enfermedad a la muerte

Todavía hay futuro

 

PEO:

Panfleteo Errático y Obscurantista.

El término define la actividad panfletaria de las sectas, cuando intenta aparecer como culta y muy bien fundada.

La asociación con la expulsión sonora de flatulencias intestinales no parece ser premeditada. Aunque por ser las sectas fecalosistemas, cabe sospechar que hubiera algún tipo de asociación, inconciente o deliberada, en la creación del término.

El Vocabulario abusará de la buena voluntad del lector dando un (y sólo un!) EJEMPLO de PEO:

Lo siguiente es un extracto de un Diccionario del Nuevo Humanismo, escrito por silo, que fuera enviado a www.humanoidex.com junto a una petición de comentario.

Extracto de la definición de MOMENTO HUMANISTA.

Algunos han querido ver en la conciencia social (*) de distintas culturas la aparición de momentos humanistas, representados por una persona o un conjunto de ellas que tratan de institucionalizarlo desde el poder (político, religioso, cultural, etc.) y de una manera elitista y "descendente". Uno de los ejemplos históricos destacables es el de Akenatón en el antiguo Egipto.

Al tratar éste de imponer sus reformas, la reacción de la generación desplazada fue inmediata. Todos los cambios estructurales iniciados fueron destruidos y esto motivó, entre otras nuevas circunstancias, el éxodo de pueblos que partiendo de las tierras de Egipto llevaron consigo los valores de aquel m.h.

Aun en culturas poco conocidas en profundidad, se ha podido observar este fenómeno representado, p. ej., en la Mesoamérica precolombina por la figura del gobernante tolteca de la ciudad de Tula, Topiltzin, a quien se adjudica la instauración de la actitud humanista (*) denominada "toltecayotl". Otro tanto ocurrió con el gobernante de Chichen-Itzá y fundador de la ciudad de Mayapán, llamado Kukulkán. También con Metzahualcóyotl, en Texcoco, se observa la apertura de un nuevo m.h. En la

Sudamérica precolombina, la misma tendencia aparece en el Inca Cuzi Yupanqui, que recibió el nombre de Pachacutéc, "reformador", y en Tupac Yupanqui. Los casos se multiplican a medida que las culturas son más conocidas y, por supuesto, se discute el relato histórico lineal del siglo XIX.

Por otra parte, se ha interpretado la acción de los grandes reformadores religiosos y de los héroes culturales como la apertura de un m.h., continuado en una nueva etapa y hasta en una nueva civilización en la que se terminó, finalmente, desviando y anulando la dirección inicial.

En la configuración de la civilización global cerrada (* Mundialización) que hoy se está desarrollando, ya no es posible un nuevo m.h. que pueda inaugurarse "descendiendo" desde la cumbre del poder político, económico o cultural. Se supone que esto ocurrirá como consecuencia del crecimiento de desorden en el sistema cerrado y será protagonizado desde la base social que aún sufriendo la desestructuración (*) general, se encontrará con la posibilidad de hacer crecer organizaciones autónomas mínimas impulsadas por sus necesidades inmediatas. Estas acciones puntuales hoy están en condiciones de convertirse en efecto demostración (*) merced al acortamiento del espacio que ofrece el desarrollo tecnológico y, particularmente, el incremento de las comunicaciones. La sincronización mundial contestataria de una pequeña capa generacional en las décadas del '60 y parte del '70 fue un síntoma de éste tipo de fenómenos. Otro caso es el de los desbordes sociales capaces de sincronizarse entre puntos geográficos muy separados.

El Vocabulario agradece la paciencia del lector. Pero para rechazar eventuales cargos de manipulación (las sectas son menos tolerantes y humorísticas que "el sistema"), se ha incluido una parte considerable del texto recibido, para que éste "hable por sí sólo". Los siguientes comentarios al ejemplo de PEO en cuestión se harán muy a la pasada; para no cansar.

 TEXTO: "Algunos han querido ver en la conciencia social (*) de distintas....?"

COMENTARIO: ¿Quiénes son estos... algunos?

TEXTO: "Aun en culturas poco conocidas en profundidad, se ha podido observar este fenómeno representado"

COMENTARIO: "SE ha podido observar". ¿Por quién? La formulación basada en un SE impersonal, difuso y tirando para superstición no es muy científica. Ésta es una formulación coloquial del tipo: SE han observado platillos voladores... o ESTÁN descubriendo una nueva droga... VAN A... etc.

TEXTO: "Los casos se multiplican a medida que las culturas son más conocidas y, por supuesto, se discute el relato histórico lineal del siglo XIX."

COMENTARIO: En este comentario SE deja el SE de lado. Pero la imprecisión sigue siendo escandalosa. A medida en que las culturas son mas conocidas se multiplican los casos (¿de momentos humanistas en Egipto y Mesoamérica?) mientras que se discute (¿dónde y por quién?) el relato histórico lineal (¿de quién?) del siglo XIX (¿cien años... con el mismo relato histórico?). Entienda quien pueda la genial relación.

TEXTO: "En la configuración de la civilización global cerrada (* Mundialización) que hoy se está desarrollando, ya no es posible un nuevo m.h. que pueda inaugurarse "descendiendo" desde la cumbre del poder político, económico o cultural"

COMENTARIO: La civilización actual se está cerrando. Y ya no son posibles, en este momento histórico, los momentos humanistas como el de Akenaton en Egipto y Metzahualcóyotl en Texcoco. Bueno saberlo.

TEXTO: "Se supone que esto ocurrirá como consecuencia del crecimiento de desorden en el sistema cerrado y será protagonizado desde la base social que aún sufriendo la desestructuración (*) general..."

COMENTARIO: No SE abandonan las visiones apocalípticas con "crecimiento de desorden" y " desestructuración (*) general". Es sólo otra manera de hablar de la misma vieja patraña; "la caída del sistema" (ver Demonización)

TEXTO: "Otro caso es el de los desbordes sociales capaces de sincronizarse entre puntos geográficos muy separados."

COMENTARIO: Mas catástrofes. Suerte que la humanidad cuenta con la caballería salvadora de último momento; el partido humanista de silo

FINALMENTE: A partir del "momento humanista", el texto une personajes y civilizaciones distantes entre sí, por lo menos aquellas que estaban a mano en una alguna enciclopedia de bolsillo. Luego todo desemboca en catástrofes inminentes.

COMENTARIO: La premisa de "momento humanista" es, por ser una invención casera con fines proselitistas, débil y forzada. La mezcolanza de Akenatón en Egipto con Metzahualcóyotl en Texcoco hace pensar en la Atlántida y los cuentos de civilizaciones perdidas. El Retorno de los Brujos de Bergier y Pawels es de lejos más entretenido... y serio!

El Vocabulario agradece, una vez mas, la paciencia del lector. Una posible utilidad del PEO presentado aquí, es como ejemplo didáctico de como no SE redacta un texto con pretensiones de ser tomado en serio.  

 

Resentimiento:

Palabra fundamental en el fecalosistema silópata; usada para dar una fácil explicación a las razones por las cuales un participante abandona la secta - y posteriormente la critica. Sentimiento que abraza al sectúpido y a su rebaño silópata una vez que los excesos de la conducta PAJA (ver definición) no son mas brindadores de alivio.

Como todo el palabrerío repetitivo en el interior del fecalosistema, el origen del uso del resentimiento como defensa se remonta directamente al sectúpido y los comienzos de su secta. Ya en ese entonces silo declaró "resentidos" a aquellos que lo criticaron. Otro ejemplo de que el sectúpido define para sus sectarios la manera de interpretar el mundo; en este caso... la crítica a la secta.

Consecuentemente, al silópata no le puede caber en la cabeza, que haya otras razones que motiven la crítica a su fecalosistema, que el resentimiento. Su ceguera considera una total imposibilidad, que el sectúpido pueda estar equivocado o que el modelo de vida de su secta sea objeto de desprecio.

PREGUNTA: ¿De dónde surge la idea de que el ex-participante que denuncia la naturaleza fecalosistemática de la secta es un resentido?

"La lengua va por donde la muela duele" dice un dicho popular muy útil en este contexto. Porque es extraño que un grupo de buenos humanistas, que hace tanto por humanizar la tierra, sea rechazado por la absoluta mayoría de sus contactados con fines proselitistas. Toneladas de panfletos y miles de miles en moneda dura han dado ridículos resultados (ver CER0). Si sólo un décimo de los miles de personas que han participado se hubiera quedado en la secta silópata, ésta sería varias veces su actual numero.

AXIOMÁTICO: "El resentido", al igual que "el sistema" es una proyección compensatoria, defensiva del fecalosistema.

En realidad la cosa es así: El silopataje, que tiene gran necesidad de autoconvencimiento (ver PAJA), se resiente profundamente cuando alguien se retira criticando a la secta.

En realidad; cada persona que se va deja al silópata en una suerte de vacío personal, que necesita explicación.

Por esa razón comentan compulsivamente, llevados por la necesidad de compensación, qué problema tuvo tal y cual persona que abandonó la secta (ver PAJA nuevamente). Por supuesto, siempre se llega a la conclusión de que el problema lo tuvo el que se fue.

El silópata no le puede conceder un mínimo de razón al que critica a su secta. Su universo interior depende de su total entrega a la infalibilidad de los designios de su sectúpido. Ya no puede detenerse a pensar en cuantas personas ha "contactado" en años de panfleteos callejeros y "contactos personales". Mucho menos puede valorar objetivamente cuan útil le han sido los años perdidos en "estudiar" confusos "materiales" (ver PEO) y en la práctica de "técnicas" diseñadas a la bartola. Mucho menos doloroso es proyectar su situación y declarar resentido al crítico.  

Definiciones en camino:

CER0 (Caso Estocolmo - Rechifle a 0)

Verguenza postsectarial (la necesidad de no ser asociado -posteriormente- con la secta)

Truquetes (diversos chanterios promocionales)

Patraña ("técnicas" made at home)

Juan Nadie (de mesías revolucionario y antisistema a, apenas, aportador de pensamiento, ojalá reconocido por "el sistema". La secta que aspira a ser el sistema, sin renunciar a su naturaleza fecalosistemática)

La "Historia" (las muchas "historias oficiales" de la secta)

Numerización (la transformación de los "contactos" en meros números para ascender en la jerarquía fecalosistemática)

Y otros....



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